EL VIAJE DE RAJOY A WASHINGTON

27/09/2017



UN ENCUENTRO SUMAMENTE EXITOSO 

Además de las atenciones protocolarias que Donald Trump dispensó a Rajoy, su breve estancia en Washington permitió mostrar el amplio abanico de intereses bilaterales que unen a ambos países, que el fundador de Global Strategies analizó anoche en 13TV.

La cooperación antiterrorista, las misiones militares compartidas y las crecientes relaciones económicas formaron parte de un orden del día en el que el 'tema catalán' fue convenientemente minimizado.

De hecho y de no haber sido por las preguntas del periodista de la agencia EFE y de la de El Periódico de Cataluña (que no debió aprender de pequeña que es muy feo señalar con el dedo y más a dos presidentes) el asunto hubiera brillado por su ausencia, pues ningún medio americano mostró el menor interés por la cuestión.

Aún así, es indudable que el nacionalismo catalán debió sufrir lo suyo con semejante ninguneo, convencidos de que el objeto del viaje era precisamente buscar el apoyo de los EEUU frente al 'imparable desafío secesionista'.

Trump estuvo magistral en sus respuestas "el presidente me ha dicho que el referéndum no se va a celebrar" o "estoy seguro de que se celebrarse con garantías, una aplastante mayoría optaría por quedarse en España, un país que aman". Remató incluyendo dentro del género idiota a quienes quisieran separarse de un país "tan extraordinariamente bello y lleno de historia", en un tono más personal que presidencial, por lo que nadie podrá achacarlo a una declaración oficial.

Más nervioso pareció estar Rajoy, quien -aparte de trabucarse  en sus respuestas, pronunciar 'Trump' de tres formas distintas, y referirse al presidente de Venezuela como Nicolás 'Madero' calificó de 'disparate' la celebración del referéndum, habiendo debido utilizar una expresión más solemne y acorde con la ocasión.

En todo caso, el tema catalán fue soslayado en favor de asuntos de mayor envergadura: el Brexit ha hecho que España suba un peldaño en el escalafón en la UE y sea uno de los cuatro grandes países europeos. En una OTAN en pleno proceso de recomposición, en el que las posiciones  de Alemania, Francia y Turquía cada vez están más distantes, la península se presenta como un portaaviones terrestre clave para los americanos, que han sabido apreciar muy particularmente el gesto de España de expulsar al embajador de Corea del Norte.

El asunto de Venezuela también estuvo sobre la mesa, y estamos seguros de que se están produciendo movimientos en distintas direcciones en los que a España también se le reserva un papel acorde con su posición de liderazgo en la América española.

En definitiva, las escasas dos horas que permaneció Rajoy en La Casa Blanca fueron aprovechadas al máximo para salir muy reforzado tanto en el plano nacional como internacional.

Por si esto fuera poco, el amago del PNV de no aprobar los presupuestos generales del Estado, abre la posibilidad a Rajoy de un adelanto electoral que cogería a todos con el pie cambiado y que podría garantizarle otros cuatro años de gobierno (en el que ya estaría pactada la entrada de Ciudadanos en el ejecutivo con varias carteras y Albert Rivera de vicepresidente). 

Lo dicho. Un viaje sumamente oportuno y fructífero, que ha merecido la pena con creces.
 

Madrid, 27 de Septiembre de 2017

 

 

 

 

 


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